El país se encuentra en un momento crucial de su historia económica. Tras obtener el grado de inversión por parte de Moody’s en 2024, y con perspectivas positivas de otras calificadoras como Standard & Poor’s y Fitch, el país se posiciona como un destino atractivo para la inversión extranjera directa (IED). Este logro no solo refleja su estabilidad macroeconómica, sino también las reformas estructurales que han fortalecido sus instituciones y reducido el riesgo crediticio. Ahora, Paraguay tiene la oportunidad de capitalizar este estatus para diversificar su economía y atraer inversiones estratégicas.
Editorial
Paraguay y su desafiante nuevo horizonte de inversiones
Con las represas binacionales de Itaipú y Yacyretá, Paraguay produce más energía de la que consume, exportando el excedente a países vecinos. Esto lo convierte en un destino ideal para industrias electrointensivas como la producción de fertilizantes, acero y fibras sintéticas. Además, la transición hacia energías limpias a nivel global podría impulsar proyectos relacionados con hidrógeno verde.