El primer día fue increíble: logró derribar 15 árboles. Al día siguiente, motivado por su éxito inicial, se levantó más temprano, trabajó aún más duro y se esforzó al máximo. Sin embargo, para su sorpresa, solo logró cortar 12 árboles. Pensó que debía esforzarse el doble, así que al tercer día madrugó antes que nadie y golpeó los troncos con toda su fuerza. Pero esta vez, apenas logró cortar 8 árboles.
Columnas
La lección del leñador
Un joven leñador fue contratado para trabajar en un extenso bosque. Lleno de energía y entusiasmo, tomó su hacha nueva y comenzó a cortar árboles.